… Yo soy autista y necesito la sensación de ser abrazada pero invente una máquina en la que entró y después me siento diferente, soy más sociable. No hable hasta los 4 años, pero ahora soy universitaria y estoy haciendo mi doctorado…

Temple Grandin

Parte del discurso final de Temple Grandin en la película basada en su propia vida. Ella rechazaba el abrazo (Contacto) de su madre y seres queridos desde los seis años así como también no toleraba el exceso de ruido en ambientes llenos de gente.

Esto constituye dos clásicos ejemplos de desorden sensorial, donde nuestro cerebro no procesa bien las sensaciones del ambiente que llegan a nosotros a través de nuestros sentidos (Olfato, vista, sonido, gusto, tacto, propiocepción e interocepción).

Generando de esta manera una baja o alta respuesta a un determinado estímulo del ambiente, como ruidos, colores o el simple contacto de la ropa o un abrazo.

Es en estas circunstancias que la integración sensorial aplicada por el Terapeuta Ocupacional es de extrema importancia para auxiliar a aquellos niños o adultos que tienen un exceso o falta de sensibilidad en algunos de los sentidos. 

En qué consiste esta terapia, cómo aplicarlas y cómo saber si nuestro nene tiene problemas sensoriales, son aspectos que tocaremos en este post.

¿Qué es la integración sensorial?

La integración sensorial está relacionada con la organización de nuestro cerebro para transformar las informaciones recibidas por nuestros sentidos en reacciones útiles para ser usadas en nuestro diario vivir.

La Dra. Jean Ayres fue una de las principales estudiosas sobre la teoría de la integración sensorial.

De acuerdo con ella:

“La organización de las sensaciones del cuerpo y del ambiente en un proceso frecuente de reconocimiento, interpretación y acción, resultan en la Integración Sensorial”

Así, mejorar la integración sensorial es una forma de auxiliar a nuestros niños a desenvolver su atención, percepción y aprendizaje.

Para mejorar la integración sensorial, son utilizadas actividades específicas orientadas por terapeutas ocupacionales: La terapia de integración sensorial.

Síntomas de los trastornos sensoriales

Los problemas sensoriales en niños con trastornos neurológicos puede manifestarse de diversas maneras, y reconocer estas señales de alerta es esencial para proporcionar apoyo temprano.

A continuación, profundizaremos en los síntomas comunes del trastorno sensorial que puedan aparecer en nuestros pequeños:

Alta sensibilidad sensorial

Este síntoma se refiere a una hipersensibilidad a los estímulos sensoriales. Los niños pueden tener reacciones intensas o negativas a experiencias sensoriales cotidianas. Por ejemplo, pueden ser extremadamente sensibles a ruidos fuertes, como una aspiradora o una sirena, y pueden reaccionar con llanto, irritabilidad o incluso agresión cuando se enfrentan a estos sonidos.

Además, pueden encontrar texturas incómodas o dolorosas, como las costuras de la ropa o ciertos alimentos, lo que puede llevar a problemas con la vestimenta y la alimentación.

Baja sensibilidad sensorial

En contraste, algunos niños con trastorno sensorial pueden mostrar baja respuesta sensorial, lo que significa que tienen una respuesta insuficiente a los estímulos sensoriales. Por ejemplo, pueden no reaccionar al dolor como lo haría un niño típico, lo que puede llevar a lesiones inadvertidas.

También pueden ser indiferentes a temperaturas extremas, como no darse cuenta de que están quemándose con una superficie caliente.

Búsqueda sensorial

Los niños con trastorno sensorial a menudo utilizan comportamientos de búsqueda sensorial para autorregularse. Esto puede incluir movimientos repetitivos, como balanceo, mecerse o frotarse, que les ayudan a procesar y gestionar las sensaciones sensoriales.

Aunque estos comportamientos pueden parecer inusuales para los observadores externos, son estrategias que los niños utilizan para sentirse más cómodos en su propio cuerpo.

Dificultades de coordinación

El trastorno sensorial puede afectar la coordinación motora de un niño. Pueden tener dificultades con actividades que requieren equilibrio, como montar en bicicleta o saltar.

También pueden enfrentar desafíos en la coordinación motora fina, lo que puede afectar su capacidad para escribir, abrochar botones o realizar otras tareas que requieren destreza manual.

Dificultades sociales y de comunicación

Los problemas de integración sensorial pueden afectar la interacción social y la comunicación. Algunos niños pueden sentirse abrumados por el contacto físico o las interacciones cercanas, lo que puede dificultar la formación de relaciones sociales.

También pueden tener dificultades para comprender y expresar sus propias necesidades y emociones debido a las distracciones sensoriales constantes.

Comportamientos autolesivos

En casos graves de trastorno sensorial, los niños pueden recurrir a comportamientos autolesivos, como golpearse la cabeza o morderse las manos, como una forma de lidiar con la sobrecarga sensorial y el malestar.

Por otro lado, es importante tener en mente que los padrones de sensibilidad sensorial varían de acuerdo con cada niño.

De esta manera, si notamos que alguna actividad típica en el desarrollo de nuestro niño este desarrollándose lentamente, es mejor buscar la orientación de un terapeuta.

Mi hijo tiene problemas sensoriales ¿Qué hago?

Aprender a conducir el proceso de estimulación sensorial en nuestros hijos es un reto que debe llenarnos de orgullo a nosotros los padres.

Todo esto siguiendo una metodología práctica y bien diseñada para que podamos aplicarla en casa.

También es de extrema importancia participar de grupos e interactuar con otras madres que estén pasando por el mismo problema, mejor aún si en el grupo existen profesionales del área.

Al respecto las terapeutas ocupacionales y especialistas en autismo las Dras. Sandra Vera y Monica Romero mencionan los siguientes problemas sensoriales comúnmente presentes en niños con autismo.

Algunas alteraciones sensoriales que dificultan el normal desarrollo de nuestros niños con TEA:

  1. Poco contacto visual.
  2. Entra en pánico y rechaza determinados sonidos, la licuadora, la secadora y el taladro.
  3. Rechaza el contacto de otras personas con ropa, cortarse el pelo, etiquetas.
  4. Ansiedad al subir o bajar escaleras.
  5. Baja calidad de destrezas motoras.
  6. fuerte reacción emocional a movimientos inesperados.
  7. Expresa afecto con brusquedad.
  8. Tropieza con intencionalidad con objetos o personas.

Para mejorar los problemas sensoriales de nuestros pequeños ellas crearon un curso online, el cual puedes visitarlo en el siguiente link Estrategias Sensoriales y de Juego para Trabajar con niños con TEA allí encontrarás un paso a paso de cada actividad y cómo aplicarlo en casa.

En dicho curso, se hace énfasis en el juego, ya que esta, es una de las herramientas principales y más importantes para establecer comunicación con nuestro niño.

Luego, a partir de esa conexión poder trabajar el lenguaje. Pues, el juego  permite aprovechar al máximo las potencialidades de nuestro hijo.

También el curso online está bien estructurado para ejecutarlo en casa, además de tener un grupo en whatsapp donde preguntar a otras madres como les esta yendo con el material y sobre todo reuniones mensuales con las creadoras del curso sobre las terapias sensoriales. 

¿Qué actividades estimulan el desarrollo sensorial?

La integración sensorial es trabajada de acuerdo con el tipo de disfunción que tenga nuestro pequeño.

Sin embargo, existen algunas actividades que pueden ser conducidas por los terapeutas y, después reproducidas en casa.

A seguir algunas de ellas.

1.- ¿Cocinamos?

Niños experimentando la integración sensorial por medio de la cocina de panes
Niños experimentando la integración sensorial por medio de la preparación de panes

¿Cómo realizarla?

Una de las actividades sensoriales más divertidas para realizarlas con nuestros hijos, simplemente es cocinar con ellos.

Especialmente si se trata de hacer panes dulces o cosas similares, ya que estos se los puede amasar y moldear cada uno a su manera, formando figuras o dibujos

Finalmente, nos proporciona una recompensa agradable al final, ya que podemos degustar de nuestro trabajo, comiendo nuestras propias obras de arte.

Nuestros niños pueden ayudarnos en preparar la masa, utilizando los ingredientes adecuados y mezclándolos. Mas, siempre bajo nuestra supervisión.

De esta manera, nuestro niño será consciente y se sentirá contento al entender que forma parte de la elaboración.

Cuando la masa esté preparada se puede hacer actividades como;

  1. Aplastarla con las dos manos, incluyendo los dedos y extendiendo lo máximo posible la masa sin romperla.
  2. Utilizar el rodillo para amasar la masa haciendo una gran base de pizza.
  3. Hacer bolas de distintos tamaños, utilizando sobre todo las palmas de las manos para moldearla.
  4. Hacer rulos largos, pequeños y uniformes para crear diferentes figuras o dibujos.
  5. También puedes utilizar diferentes moldes que puedan crear figuras divertidas (corazones, estrellas, etc.)
  6. Crear con nuestros dedos diferentes dibujos y figuras que nos agraden mucho (una flor, un coche, el sol, una nube, una casa, etc.)

Luego de aquella actividad divertida, elegimos nuestras mejores obras y las metemos en el horno. Si queremos, podemos añadirles chocolate, fruta o incluso algún colorante para que sea más divertido.

Durante la espera recomendada, podemos utilizar un cronómetro o cualquier recurso que proporcione al niño información visual del tiempo que queda para obtener la recompensa esperada. Y tras esa espera, … BUMM, ¡Los panes están listas para comer!

¿Qué trabajamos con esta actividad?

Esta es una de las actividades sensoriales para hacer en casa que permite a nuestros niños experimentar con los distintos sentidos: la vista, el olfato, el tacto y obviamente el gusto.

Además, también permite ayudar a nuestros niños a trabajar otras áreas a nivel sensorial cómo, por ejemplo:

  1. Mejorar la integración de estímulos táctiles.
  2. Aumentar la fuerza y destreza de manos y dedos.
  3. Proporcionar información propioceptiva.
  4. Adquirir conductas de autocontrol.
  5. Fomentar la organización espacial y lateralidad.

2.- Construyendo un circuito en casa

¿Cómo hacerlo?

Esta es una actividad muy divertida que permite a los niños saltar, correr, mantener el equilibrio, arrastrarse, escalar, subir y bajar diferentes superficies para lograr llegar a una meta establecida.

Posiblemente muchos padres ya estemos familiarizados con este tipo de actividades sensoriales para hacer en casa e inclusive en nuestro patio.

Ya que los hemos visto en los parques, colegios e incluso en los centros de terapias.

En primer lugar, algo que hay que tener en cuenta al realizar el circuito es que siempre tiene que haber un principio y un final establecido.

En segundo lugar, la actividad debe tener una funcionabilidad, es decir, ¿qué queremos conseguir?
Para ello, podemos crear diferentes juegos como, por ejemplo, llevar saquitos de peso hacia su caja, legos para hacer una construcción o simplemente colocar algún juego al final que el niño tenga que completar.

Esto ayuda al niño a mantener la motivación, además de proporcionar mayor diversión.

En tercer y último lugar les propongo algunos ejemplos fáciles sobre objetos o materiales que podemos utilizar para montar un circuito en nuestra casa:

  1. Se puede utilizar cuerdas para pasar por debajo, arrastrándose como una serpiente o saltar por encima sin tocar el suelo.
  2. Pasar por debajo a gatas o rodearla adoptando alguna postura (las manos en la cabeza, saltando, de rodillas, etc.)
  3. Círculos o aros. Si no poseemos dicho material, se pueden dibujar con una tiza o incluso colocar algún material como celofán que formen dicha figura. Saltar con los dos pies juntos o a pata coja.
  4. Líneas en el suelo. Con ello, podemos pasar por encima de la línea en tándem (un pie detrás de otro) manteniendo así la coordinación y equilibrio.
  5. Obstáculos. Se puede utilizar cualquier material para colocar en el suelo, donde el niño pueda y tenga que esquivar sin tocarlo.
  6. Utilizar monopatines o cualquier superficie con ruedas donde el niño se pueda desplazar con él.
  7. Sofá. Pasar a través de una sábana.
  8. Colchón: volteretas o realizar posturas varias.
  9. Camino de texturas. Andar por diferentes superfícies de distintas texturas (ásperas, suaves, rugoso, etc.)
  10. Saltar de pie (con apoyo físico), o sentarse y desplazarse dando pequeños saltitos.

La organización de cada pieza depende de nosotros y del espacio que tengamos en casa. Así también con los juegos, estos dependen de nuestra imaginación.

No olvidemos que esta actividad puede participar toda la familia, convirtiéndola así en ujn juego familiar.

¿Qué conseguimos con estas actividades?

A nivel sensorial, un circuito proporciona mucha información útil para nuestros niños.

  1. Aumenta la coordinación y destreza motora.
  2. Refuerza y fomenta la conducta de espera.
  3. Ayuda adquirir habilidades como respetar el orden y las normas del juego.
  4. Proporciona información y estimulación vestibular y propioceptiva.
  5. Fomenta la habilidad de resolución de conflictos.
  6. Fomenta y mejora la coordinación bilateral, equilibrio y lateralidad.
  7. Mejora el control postural.


3.- Pulseras y colgantes de macarrones

¿En qué consiste?

Podemos crear abalorios divertidos con materiales fáciles de encontrar por casa. Solo necesitas hilo de coser, macarrones y pintura.

  1. Decora los macarrones con pintura de dedos o rotuladores.
  2. Corta el hilo a la medida que necesites para hacer una pulsera o collar.
  3. Insertar los macarrones en el hilo y anudarlo posteriormente.

También se puede jugar a hacer torres con espaguetis pinchados en plastilina y llenarlos con los macarrones.

¿Qué trabajamos con esta actividad?

Con esta actividad trabajamos:

  1. Motricidad fina
  2. Atención

4.- Bolsas sensoriales

Integracion sensorial con bolsas sensoriales
Las bolsas sensoriales son muy útiles para sentir y diferenciar diferentes texturas

¿Cómo hacerlo?

Esta es una de las actividades sensoriales para hacer en casa que es simple y divertida.

Para crear nuestras propias bolsas sensoriales caseras necesitamos los siguientes materiales:

  1. Bolsas zip para alimentos
  2. Gel de manos o champú transparente
  3. Colorante alimentario o pinturas de dedos
  4. Purpurina y objetos pequeños como lentejuelas, abalorios.

Pasos a seguir:

  1. Echar el gel en la bolsa, sin llenarla demasiado para que se pueda cerrar y poder mover el gel con los dedos.
  2. Añadirle el colorante/pintura de dedos para darle color, y los objetos pequeños para decorar.
  3. Cerrar bien la bolsa, se puede reforzar con celo.
  4. En el exterior de la bolsa se ha podido dibujar diferentes formas para jugar a llevar los objetos dentro.

¿Qué trabajamos con esta actividad?

Con esta actividad trabajamos:

  1. Motricidad fina
  2. Fuerza de dedos y manos
  3. Regulación táctil y visual

5.- Dibujar con espuma de afeitar

¿En qué consiste?

Otra de las actividades sensoriales para hacer en casa muy sencilla y que le gusta mucho a los más pequeños es dibujar sobre espuma de afeitar.

Para ello sólo necesitamos una superficie plana donde echar y extender la espuma.

  1. Se puede jugar por turnos
  2. Dibujar animales y hacer su sonido
  3. Caras de sentimientos y/u objetos, y que los demás tengan que adivinarlo.
  4. También se puede trabajar grafo motricidad y repasar letras.

¿Qué trabajamos con esta actividad?

Con esta actividad trabajamos:

  1. Grafo motricidad
  2. Imaginación
  3. Creatividad
  4. Motricidad fina
  5. Atención
  6. Regulación táctil.

Preguntas frecuentes 

¿Qué es la integración sensorial, ejemplos?

La teoría describe la integración sensorial como un proceso neurológico que integra y organiza todas las sensaciones que experimentamos de nuestro propio cuerpo así como del exterior (gusto, vista, oído, tacto, olfato, movimiento, gravedad y posición en el espacio) y que recibimos de forma continuada.

¿Qué trabaja la integración sensorial?

La integración sensorial es el proceso neurológico que integra y organiza todas las sensaciones que experimentamos de nuestro propio cuerpo y del exterior y nos permite generar una respuesta adaptada a las demandas del entorno.

¿Cómo estimular la integración sensorial?

Las sesiones de terapia están orientadas a los juegos y pueden incluir el uso de columpios, trampolines y toboganes. La integración sensorial también emplea terapias tales como presión profunda, cepillado, chalecos con pesas y columpios. Estas terapias a veces parecen funcionar para calmar a un niño ansioso.

Pues bien mi querida lectora, siéntase libre de poder compartir este artículo en sus redes sociales y así poder llegar y ayudar a mas personas que pudiesen están pasando el mismo problemas

Referencias

https://www.verywellhealth.com/sensory-integration-therapy-and-autism-260509

https://www.autismspeaks.org/science-news/study-finds-sensory-integration-therapy-benefits-children-autism