En 2014, Donald Trump publicó en Twitter:
«Un niño pequeño y sano va al médico, le inyectan una gran cantidad de vacunas, no se siente bien y cambia: AUTISMO. ¡Hay muchos casos así!»

Esta declaración reavivó un debate que, aunque desacreditado científicamente, sigue presente en la opinión pública.
Por ejemplo, en diciembre de 2024, durante una conferencia de prensa en Washington, Trump, acompañado por un alto ejecutivo de SoftBank que anunciaba inversiones millonarias en Estados Unidos, aprovechó para abordar el tema de las vacunas y el autismo.
Mencionó:
«Hace 30 años, he oído hablar de uno de cada 200.000 o de uno de cada 100.000 niños diagnosticados con autismo, y ahora oigo hablar de uno de cada 100. Así que algo no va bien. Algo no va bien. Y vamos a averiguarlo».
Lo cual refleja una clara preocupación por el aumento en los diagnósticos de autismo y su intención de investigar las posibles causas.
El debate sobre las vacunas y el autismo
El mito de que las vacunas pueden causar autismo comenzó en 1998 con un estudio publicado por el cirujano británico Andrew Wakefield. Este estudio afirmaba haber encontrado una conexión entre la vacuna triple vírica (sarampión, paperas y rubéola) y el autismo.
Sin embargo, posteriormente se descubrió que Wakefield había manipulado los datos y tenía conflictos de interés ya que él había reclamado la patente de una vacuna que sería la reemplazante de la triple vírica. Luego Wakefield se retractó y perdió su licencia médica para ejercer su profesión en Inglaterra.
Desde entonces, se han realizado múltiples estudios científicos que han demostrado de manera concluyente que no existe ninguna relación entre las vacunas y el autismo. A pesar de esto, la teoría ha sido perpetuada por diversas figuras públicas y grupos antivacunas.
En la misma linea, otro de los personajes que ha mantenido dudas sobre la seguridad de las vacunas es Robert F. Kennedy Jr., conocido por sus posturas antivacunas.
Sin embargo, a pesar de toda ese historial negativo contra las vacunas, en esta nueva gestión D. Trump nombro a Rober F. Kennedy Jr. para dirigir el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos.
El impacto de las declaraciones de Trump
La relación de Trump con el tema de las vacunas no es nueva. A lo largo de los años, ha hecho diversas declaraciones en las que sugiere que las vacunas podrían estar relacionadas con el autismo.
Sin embargo, también ha mencionado que apoya la vacuna contra la polio, aunque no es partidario de que las escuelas exijan la vacunación obligatoria para los niños.
Tras sus recientes declaraciones, la comunidad científica reaccionó con firmeza. Diversos médicos, investigadores y asociaciones han criticado la postura de Trump, argumentando que este tipo de mensajes pueden confundir a los padres y poner en riesgo la salud pública.
Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de EE.UU. han reportado que, en 2020, aproximadamente 1 de cada 36 niños en el país había sido diagnosticado con autismo, una cifra que contrasta con la tasa de 1 en 150 registrada en el año 2000.
La respuesta de la comunidad científica
Luego de las afirmaciones de Trump, numerosos padres e instituciones manifestaron su rechazo. Una de las respuestas más contundentes vino de la presidenta de la Fundación para la Ciencia del Autismo, Alison Singer.
Singer expresó:
«Se han realizado investigaciones científicas y los resultados son claros: las vacunas no causan autismo. Algunas personas pueden optar por no creer en los hechos, pero perpetuar un mito desde los niveles más altos plantea una amenaza peligrosa para la salud pública. La creación de una comisión hace que parezca que los científicos no han estudiado este tema durante muchos años y puede llevar a la gente a pensar que todavía es una cuestión abierta. No lo es.»
Agregó además que los padres deben basar sus decisiones en evidencia científica y no en creencias infundadas. Destacó que «las vacunas salvan vidas, punto.»
¿Por qué persisten los mitos?
A pesar de la evidencia científica, muchas personas siguen creyendo en una relación entre vacunas y autismo. Esto se debe a varios factores:
- Miedo y desinformación: La propagación de noticias falsas y el acceso a información no verificada han alimentado la desconfianza en las vacunas.
- Experiencias personales: Algunos padres relacionan el diagnóstico de autismo de sus hijos con la vacunación, sin considerar que el trastorno suele manifestarse en la misma etapa en la que se administran las vacunas.
- Figuras públicas influyentes: Declaraciones de políticos y celebridades pueden reforzar creencias erróneas.
- Efecto de confirmación: Muchas personas buscan información que confirme sus creencias previas, ignorando estudios científicos sólidos.
Conclusión: Ciencia vs. Desinformación
El debate sobre las vacunas y el autismo es un claro ejemplo de cómo la desinformación puede afectar la salud pública.
Aunque las declaraciones de Trump y otros líderes políticos pueden generar incertidumbre, la comunidad científica ha sido clara: las vacunas no causan autismo.
Es crucial que los padres tomen decisiones basadas en evidencia y en la orientación de profesionales de la salud. La vacunación ha sido una de las mayores herramientas de prevención de enfermedades en la historia de la humanidad y ponerla en duda sin pruebas científicas solo pone en riesgo a la población.
La polémica continuará, pero los datos son claros. La ciencia ya ha hablado, y la responsabilidad de difundir información veraz recae en todos nosotros.
Fuentes
Autism Science Foundation. Statement from ASF President [Internet]. Nueva York: Autism Science Foundation; 2024 [citado 30 ene 2025]. Disponible en: https://autismsciencefoundation.org
El País. ¿Por qué existe la idea errónea de que las vacunas provocan autismo? [Internet]. Madrid: El País; 2024 dic 19 [citado 30 ene 2025]. Disponible en: https://elpais.com/ciencia/las-cientificas-responden/2024-12-19/por-que-existe-la-idea-erronea-de-que-las-vacunas-provocan-autismo.html
The New York Times. Trump y RFK Jr. discutirán sobre vacunas y autismo [Internet]. Nueva York: The New York Times; 2024 dic 08 [citado 30 ene 2025]. Disponible en: https://www.nytimes.com/2024/12/08/us/politics/trump-rfk-jr-vaccines-autism.html
Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Data & Statistics on Autism Spectrum Disorder [Internet]. Atlanta: CDC; 2020 [citado 30 ene 2025]. Disponible en: https://www.cdc.gov/ncbddd/autism/data.html